El pasado día 20 de octubre se presentó en Alcultura la novela de Yirka Fuentes Bello: Beatriz, los Magnolios y Dios.
En primer lugar mi agradecimiento al equipo que compone la presentación de este libro; su autora Yirka Fuentes, su editor y representante Juanjo Sánchez, el magnífico artista que ilustra la portada Ismael Pinteño, nuestro fotógrafo Alberto Jiménez, y José Antonio Bautista Cuellar, conferenciante experto en planes de igualdad.

Beatriz, los Magnolios y Dios, novela antitética de vida y muerte, de negación y aceptación, abandono y esperanza. Es una novela que denuncia el abuso de autoridad y de poder, la falta de valores morales y que emerge como bálsamo curativo para las almas que han perdido su fe.
Un revulsivo para la falta de autoestima, un ejemplo de lucha constante y de liberación, un estímulo para la esperanza perdida. En definitiva; un instrumento útil y eficaz para ayudarnos a enfrentarnos con las vicisitudes de la vida, un arma blanca para perfumar la podredumbre que apesta los rincones oscuros de los depravados.
La magnolia está asociada a la perseverancia, la nobleza, la dignidad y el amor a la naturaleza. También representan la dignidad de la novia y la pureza, una virginidad perdida violentamente por la protagonista de nuestra novela. Es Beatriz, una mujer profundamente herida, violada. Una heroína luchadora contra la tragedia del pretérito, un pasado doloroso y odiado que ella intentará mantener oscuro y ciego. Su esperanza, su amor y su afán de superación personal serán las armas para combatir el maldito pasado que la atormenta.